Desde finales de año se están escuchando muchas cosas sobre
la interrupción (por llamarlo de alguna manera) del Safe Harbor.
El llamado Safe Harbor (puerto seguro) se aplica desde 1998,
cuando se formalizó el acuerdo entre la Unión Europea y los EE.UU por el que se
creaba un marco, un paraguas bajo el cual era seguro transferir datos de un
lado a otro del Atlántico. La primera fundamental era que se cumpliesen ciertos
principios de privacidad.
¿Qué ha pasado? Bueno, para empezar el nivel de transferencia
de datos actual no es en absoluto comparable al del marco de 1998. Para nada.
Después está el caso Schrems. Max Schrems, un joven abogado
de Austria y activista a favor del derecho a la privacidad, demandó a Facebook por
la transferencia de datos y el uso de los mismos, que podrían poner en
entredicho que el Safe Harbor fuera realmente tan seguro. Y es que la protección
de la privacidad y los datos en Estados Unidos no está, ni mucho menos, a la
altura de la sensibilidad europea, al menos en teoría.
Tras un periplo legal, Schrems consiguió finalmente en
octubre de 2015 una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que
le daba la razón y anulaba el marco existente, el Safe Harbor. (ver
la nota de prensa de la Agencia Española de Protección de datos)
En la práctica, esta decisión afecta íntimamente a numerosas
empresas de EE.UU, y muy conocidas. Gigantes tecnológicos como Google, el
todopoderoso Amazon, redes sociales sociales como Facebook y Twitter…
A partir de ahí, saltó la alarma. ¿Cuántas empresas no
utilizan servicios de ese tipo? ¿Hasta dónde llegaban las implicaciones?
El sentido común dice que se llegará a un acuerdo más pronto
que tarde; mientras tanto, como es lógico, hay cierta preocupación en empresas.
Para mi, el mayor reto lo ha supuesto el eMail marketing, por la razón de que
casi todas las herramientas que veníamos utilizando no cumplían con el nuevo
escenario, al estar sus servidores ubicados fuera de Europa. Así que en algunos
casos hemos tenido que emigrar de herramienta.
La cuestión es, ¿estábamos
preparados?
Iba a poner que por suerte sí, lo estábamos. Pero en
realidad no es una cuestión de suerte, sino de ser precavidos y ordenados :)
Be prepared, my friend
Preparado
para todo. Y en lo que se refiere
a tu estrategia de email marketing y a tu proveedor de este servicio signifca:
Tener siempre una
copia de seguridad de tu listado de suscriptores. Programa copias de seguridad
de esa lista y que estén localizadas y a buen recaudo.
Esto es fundamental por varias razones, nunca se sabe lo que
se puede ocurrir…
Hay vida más allá de
MailChimp
Incluso antes de que saltase la voz de alarma ya había
tenido la oportunidad de trabajar con otras plataformas de email marketing,
cosa que me ha venido muy bien para ser ágil en los casos en los que hemos
migrado de herramienta. Cada servicio tiene sus particularidades pero la
realidad es que la gran diferencia entre unos y otros no es tan grande. Quizás
el éxito de MailChimp se ha debido a su buena estrategia (empleando influencers
y bloggers) y especialmente a su interfaz amigable y a su facilidad de uso. En
ese sentido, sigo pensando que es la mejor para quienes tienen necesidades
básicas. Pero hay otras herramientas pisándoles los talones con interfaces cada
vez mejores y, lo que es más importante, cuentas free y Premium que ofrecen más
por lo mismo o por menos.
Pero, en todo caso, viene bien estar al día y conocer otras
alternativas. Para mi ha sido esencial, ya que me ha permitido poder hacer
migraciones con bastante agilidad y sin traumas.
Si tienes clara tu
estrategia, el cambio de herramienta no es tan dramático
No voy a decir que todas las herramientas sean iguales
porque no lo son. Algunas son más intuitivas, o tienen más plantillas, por
ejemplo. Eso no es algo bueno o malo per se: por ejemplo tener muchas
plantillas puede ser un problema para un pequeño negocio que quiere algo
sencillo y no volverse loco eligiendo entre modelos de newsletter.
Pero, en la práctica, si tienes muy bien definida tu
estrategia de eMail marketing, un hipotético cambio de herramienta no es nada
dramático, ya que apenas hay que superar una fase de configuración y testeo.
